Probar nombres con preguntas concretas
Convierte una impresión vaga en decisiones sobre recuerdo, lectura y uso.
Define una tarea
En lugar de preguntar si un nombre gusta, pide localizar una taberna, recordar un personaje o distinguir dos armas. La tarea revela qué debe resolver el nombre.
Usa el contexto
Muestra una escena, un mapa o un diálogo breve. Una palabra aislada puede parecer elegante y funcionar mal cuando comparte pantalla con otras cinco.
Deja pasar un momento
Tras otra actividad, pregunta qué nombre se recuerda y a qué pertenecía. No corrijas durante la prueba: registra las asociaciones que aparecen de forma espontánea.
Cambia una cosa cada vez
Si acortas el nombre y cambias su icono al mismo tiempo, será difícil saber qué ayudó. Compara versiones pequeñas y anota el motivo de cada cambio.
Interpreta con cuidado
Un grupo reducido ofrece observaciones útiles, no una garantía universal. Contrasta los resultados con las necesidades de accesibilidad, localización y género del proyecto.
Herramientas relacionadas
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